Se considera una disfunción sexual a aquella alteración persistente de una o varias de las fases de la Respuesta Sexual Humana, que resulta incómoda para la persona, para la pareja o para ambos. Se clasifican en primarias (si ha estado presente siempre) y secundarias (si se desencadenan a partir de un evento específico).

Se considerarán tres tipos principales de etiologías para las disfunciones sexuales:

  • Biológicas: Factores anatómicos y fisiológicos que pueden alterar la función sexual.
  • Psicológicas: Mecanismos psíquicos que directa o indirectamente se convierten en causa de una disfunción sexual.
  • Sociales y educativas: Condiciones específicas de un grupo social que en forma directa o indirecta pueden afectar la respuesta sexual humana.

La etiología se determinará en la consulta, para, de esta manera proponer un tratamiento.

Falta de deseo sexual: Como su nombre lo indica se caracteriza por la falta de apetito sexual. La persona no desea tener un encuentro sexual con su pareja, lo que muchas veces implica un problema, pues la pareja puede mantener un deseo sexual elevado.

Disritmia: Es la insatisfacción por parte de ambos miembros de la pareja, ya que su frecuencia en el deseo sexual es muy diferente; uno de ellos desea demasiado y el otro desea muy poco los encuentros sexuales y esto genera problemas en la pareja.

Disfunción eréctil: La disfunción eréctil es la dificultad o incapacidad persistente de alcanzar la erección del pene lo suficientemente firme como para permitir la penetración vaginal, anal u oral.

Eyaculación Precoz: La eyaculación Precoz es la dificultad o incapacidad persistente por parte del hombre para controlar la eyaculación. En algunas ocasiones se eyacula antes, durante o inmediatamente después de la penetración. Otra característica es que se eyacula antes de que su pareja sexual obtenga el orgasmo, lo que genera un estado de desagrado en ambos; además, esta eyaculación la mayoría de las veces no va acompañada del orgasmo, justamente porque no se desea que ocurra aún.

Eyaculación retardada: Consiste en un retardo indeseado por parte del hombre, de presentar la eyaculación, en muchos casos dicha eyaculación resulta imposible; esto hace que ambos miembros de la pareja se frustren y desistan de lograrla.

Anorgasmia: Se trata de la ausencia persistente del orgasmo, a pesar de que exista una correcta estimulación y excitación sexual. Existen personas que no han tenido orgasmos en ningún momento de su vida (anorgasmia primaria) y están aquellas que los tenían previamente, pero repentinamente dejaron de presentarse (anorgasmia secundaria).

Vaginismo: Es la imposibilidad de realizar el coito, debido a la contracción involuntaria de los músculos pélvicos y de la vagina, lo que impide la penetración. Esto no impide que en algunos casos, las mujeres que padecen vaginismo puedan disfrutar de besos y caricias y alcanzar el orgasmo sin penetración.
Algunas mujeres nunca han logrado ser penetradas vaginalmente (vaginismo primario), mientras que otras lograron ser penetradas vaginalmente previamente, pero de manera repentina se presenta el vaginismo (vaginismo secundario).

Dispareunia: Se caracteriza por el dolor vaginal persistente, antes, durante o después del coito, genera malestar no solo físico, sino también emocional en la mujer. Se debe en ocasiones a la poca lubricación durante la penetración, incorrecta estimulación sexual, e infecciones vaginales o por no seguir correctamente un tratamiento médico.

Cada disfunción sexual tiene causas específicas que corresponden a cada caso, por eso es importante revisar en la consulta el historial del consultante, para posteriormente, brindar el correcto tratamiento.