Es el nombre que recibe el proceso terapéutico psicológico y/o sexológico que se brinda a ambos miembros de una relación erótico-afectiva (llámense “novios” “esposos” “enamorados” “convivientes” “amantes” etc.) por parte de un especialista, en este caso Psicóloga y Sexóloga Clínica.

Los objetivos pueden variar de pareja en pareja, sin embargo, el proceso terapéutico siempre tendrá la finalidad de que las personas logren tener una mejor calidad de vida.

Dependencia y codependencia
En las parejas dependientes y codependientes se involucran necesariamente trastornos adictivos fuertes por lo menos en alguno de los cónyuges. En la pareja emocionalmente dependiente uno de los dos miembros aparenta ser más dependiente que el otro, aunque sea una posición intercambiable.

El miedo a perderse en el otro les hace alejarse y la necesidad de cercanía afectiva y el temor a la separación hacen que alguno de los miembros de la pareja inicie el acercamiento, manteniendo un círculo repetitivo.
La “danza” emocional dependiente de la pareja se fundamenta en una negociación inconsciente de la distancia emocional cuyo resultado es el intento de obtener un equilibrio óptimo de la dependencia vincular de la pareja.

Será necesario trabajar en la consulta las formas en las que consciente o inconscientemente la pareja hace acuerdos que están reforzando la codependencia, para que una vez vistos y reconocidos, la pareja decida qué hacer con ellos, con el objetivo siempre de alcanzar una vida más plena y saludable.

Infidelidad
La infidelidad es el hecho de faltar a los acuerdos que se han generado en pareja, relacionándose principalmente con los acuerdos de monogamia y exclusividad sexual y emocional.

La mayoría de las veces, la infidelidad genera depresión, culpa, rencor, inseguridad y desconfianza en la relación de pareja; incluso es posible que la persona que ha sufrido una infidelidad, pierda la confianza en parejas futuras y en sí misma.

Así mismo, se pueden presentar reacciones violentas (ya sea de forma física, verbal o psicológica) ante la persona infiel, desencadenándose un círculo vicioso del cual se vuelve muy complicado salir.

La infidelidad es una decisión y debemos analizar las causas en cada caso de forma particular, así mismo, dependiendo de las causas y de la disposición que se tenga de ambos miembros de la pareja, se llevará a cabo el tratamiento.

Celos
Los celos implican temor a una situación real o imaginada, de pérdida de algo valioso para uno mismo. La sociedad en la que vivimos tiene un papel muy importante en la forma de experimentar los celos y las situaciones en las que se “disparan”, ya que nuestra cultura valora la exclusividad emocional y sexual. Formamos parejas y matrimonios que aspiran a ser duraderos y monógamos.

Los celos son considerados como un sentimiento natural si se presentan con intensidad limitada, controlada y de forma ocasional sin que formen parte de un problema parcial; son parte del desarrollo emocional de los seres humanos.

Se hace una distinción entre los celos naturales y los que se han definido como patológicos, los últimos rebasan la propia capacidad del individuo de enfrentarlos, ocupan un lugar central en su vida y rigen sus acciones, emociones y pensamientos. La celotipia se basa en los celos compulsivos, manteniendo una incapacidad para aceptarlos, confrontarlos, controlarlos y solucionarlos. Son aquellos celos que pueden llegar a causar problemas de posesión, fantasías catastróficas, control y agresividad psicológica y/o física.

La celotipia se presenta como un delirio, es decir, tiene como eje una idea falsa, sin ningún argumento lógico o prueba de realidad que lo demuestre. Pueden darse en ocasiones estas fantasías debido a una situación real del pasado.

Acudir con un especialista, un terapeuta, psiquiatra o sexólogo, no significa que no tengamos la capacidad suficiente para resolver nuestros problemas, sino que podemos beneficiarnos de la guía y el acompañamiento que otra persona pueda darnos.

Separación
Es cierto que cada etapa de la vida conlleva una pérdida afectiva; algunas son más dolorosas que otras y quizá una de las más importantes sea la separación de la pareja, lo cual muchas veces implica añoranza, sensación de vacío, soledad, dolor e incluso reencuentros, lo cual es de esperarse cuando se cierra un ciclo.

Mientras más sólido, duradero e intenso haya sido el vínculo, mayor será el dolor ante el desprendimiento de lo que significa la relación y la persona que se ha despedido. El proceso terapéutico brinda un espacio en el que se pueden analizar estas emociones y atravesar este proceso con entendimiento y aceptación.